El armador del sol

Dos jugadores

El diálogo entre beatmaker y MC no es tanto un asunto de negocios como sí una oportunidad creativa, una ocasión para construir de forma conjunta lo que termina anclando la rima y el beat, entendido en el hip-hop como una suerte de figuración del ritmo que sucede a la par de un desarrollo de conceptos, referencias y posturas ante lo que sea que aparezca en la vida, aquí tanto de aquel ante los pads de la máquina de ritmos, como el que dispone su voz a las barras que caen al micro. «El negro Hakim» pareciera estar presente en todo momento. Da la impresión de que, aún en los temas sin colaboraciones, Luis7Lunes está rapeando acompañado. A menudo le habla al productor, lo menciona, lo recuerda, da a entender que está con él, ahí amasando rap. La sinergia no es solo impuesta por el tíotulo o en la información extramusical del oyente, pues se torna evidente en la construcción sónica. Hasta se ríen, o se escuchan ahí juntos, como labrando rap.

Voces

«Cuando yo escribo salen voces
Hombres se pelean por los terrenos áridos de esta psiquis
Callado escucho, transcribo, no interrumpo
Tienen algo que decir, sí (diles)» -L7L

«Las dos cosas al mismo tiempo»

La competición de 7Lunes es ubicua en el álbum, en tanto su particular forma de arrastrar o recoger las palabras, su métrica y su forma de rimar, sus motivos, sus frases que se envuelven y se desenvuelven libremente. Es una mente poseída de varios torrentes, como un juego arquetípico que se presenta como una mezcla de temas que no por combinarse se permiten ir indiferenciados. Contrario a ello, se logran mostrar decantados, claros, juntos, creando metáforas entre conceptos de cualquiera de sus categorías, pero con cuidado con los cercos que estas plasmas. Así logra 7Lunes una alquimia del verbo que no pretende el enciclopedismo, sino más bien el juego interno con los personas que su mente construye para disfrutar del rap y purgarse en él al mismo tiempo, en sus temas cotidianos.

El Negro Hakim

Vic Deal aparece para rapear algunas veces, aunque nunca se pare de la silla ni de la escucha de 7Lunes, pues fue el encargado de tejer todos los beats sobre los cuales surfean. Sus entradas vocales son impecables, tanto en Voladores desde un Cerro, donde se siente depurada y libre su letra, concisa en los temas que le competen: Colombia, el realismo de Medellín, la raza, el esfuerzo con el rap escuela, la transparencia en la entrega y anhelo por la celebración de la utopía que tejen sus metáforas. Luego aparece para reír en otro tema, o para responderle en cortas palabras y sílabas al mismo 7Lunes en varios temas como Arde Roma, o cuando dice «que tema» en Skit Cadillac v.2. Al final sale para hablar de sus padres. Y durante todo el álbum aparece como algo más que alguien que le entregó beats a un rapero para que le grabara algo. El diálogo es fecundo al punto de sentir que se trata efectivamente de una colaboración redonda, un disco de ambos, porque así como se turnan la voz, se relegan el silencio. Quien calla en los beats, sale a hablar, y quien habla, calla para darle espacio a que el otro aporte. Hakim y Vic se turnan para darle al álbum entero el color necesario para el dibujo que aspira 7Lunes.

«Es igual en el rap, papá»

«El armador del sol» usa una potente analogía del rap como dieta, entrenamiento o ejercicio; como búsqueda de la sanidad entre la tentación, en la cual el MC se vale de sus conocimientos de medicina y deporte para tejer una ficción sónica en la que ser rapero significa construirse desde unas variables específicas, sobre las cuales opera libremente. Es decir que las letras se delimitan conceptualmente, en sus tópicos y sentidos, para ofrecer un espacio concreto, específico, una opera en todo sentido, que se logra por ese eje conceptual que en este caso atraviesa prácticamente todo el álbum e influye tanto en el contenido como en la intención de las rimas, la carga de la analogía y el constante vaivén entre palabras relacionadas con deportes, medicina y su debido contraste con experiencias de la vida cotidiana, pensamientos acerca del rap o momentos para el sarcasmo y la sátira. Así se cruzan entonces vivencias con una mujer y pensamientos de la historia con un sin fin de referencias adquiridas en deportes: del boxeo al tenis, pasando por el fútbol y el baloncesto para alcanzar el automovilismo y o el fisicoculturismo. Esto incluye una constante apología a los inoficiosos que hacen rimas o alzan pesas, a oír «el «uh» de los vagos del parque». También adentra a 7Lunes en una constante utilización de referencias que pueden incluir personajes de cualquier deporte: Steve Nash, Nassem Hamed, Sleepy Floyd, Roger Federer, Michael Schumacher, Ronnie Coleman son algunos de los que desfilan en la odisea deportiva de 7Lunes, que va más allá de mencionar nombres, claro está, en tanto hay constantes alusiones a sus contextos y posiciones dentro de su deporte, además de ideas de diferentes juegos, como el mismo nombre del disco sugiere con la del armador del baloncesto. Esto permite reforzar la idea de que se habla de los mejores o más nombrados en lo que se dice, no meros practicantes. También aparecen otras referencias interesantes como el corner, la idea de la asistencia, el free kick, el tiro al arco, entre tantas otras. Todas estarían aunadas para reflejar una suerte de deporte del lenguaje que es medianamente equivalente a lo que se dice; lo que vendría a ser el rap.

Arde Roma

«El Armador del Sol» tiene el mérito de manifestar un esfuerzo conceptual directo y delimitado para exponer diferentes ideas de forma cuidadosa, capaz de evitar ciertas rutas comunes y buscar lo que se adhiere al ritmo que impone la voz del MC, lo cual incluso hace que el álbum se sienta distante a «Ruidos en Hamelín», previo trabajo de Luis7Lunes, en cierta medida hecho por el aprendiz del que ahora es maestro. Lo meritorio es saber llevar el efluvio de temas y la vasta figuración de los mismos a otro territorio, no necesariamente el que parece haber recorrido al rap de la última década del presente siglo, una tendencia que se ha entendido desde el enciclopedismo y la idea de hablar de cualquier tema, cruzar cualquier referencia, y no limitarse en categorías. Aunque 7Lunes conserva este estilo wikipédico, parece igual crearle un cerco para mantenerlo controlado, de tal manera que se diga únicamente de aquello que se vive, por ende se conoce al punto de poder rapear tranquilamente sobre él. De este modo, llámese deporte, medicina, historia, o cultura local, acá solo existen si es en una logia propia del rapeo.

Rey sin corona

Luis7Lunes se ubica con «El Armador del Sol» en su centro, en el dominio de su registro. Al menos así lo pretende, al saberse conquistador de su propia zona, al batirse con San Son, el cesar, o el mismísimo Sol. En su jerga se mantiene desapercibido: analogías al arte, a la historia, a los conceptos pertenecientes a contextos específicos como ‘Roma’, ‘freestyle’, ‘Jackson Pollock’, palabras que se ubican para símbolos específicos de una diatriba más o menos difusa que mantiene entre sus barras. Parece estar siempre preguntando por algo que no logra responder, siendo un nómada por lo impreciso del sentido de lo que tiene por decir. Aún así su rima es concisa en su contenido, en tanto se delimita dentro de ciertos temas que poco a poco van desnudando y vistiendo simultáneamente al personaje: lo construyen al sugerir ciertos rasgos, bien porque el MC mismo los declara como su propiedad, bien porque las frases sirven de escolios a una persona que se revela entre determinados espacios y referencias. Pero a su vez lo desaparecen, le permiten estar quieto, como si estuviera moviéndose en algún partido de fútbol.

Revividor de muertos

Desde hace tiempo L7L habla de «matar a alguien sin que nadie se entere», como un médico que podría despreocuparse y cesar la vida de una persona. Al igual que el deporte, la medicina aparece reforzada como andamiaje conceptual en la rima de Luiyima, funcionando tanto en determinadas acepciones de los términos –más comunes de la jerga médica– como también en posibilidades metafóricas que establecen relaciones al rap como medicina del alma. «Todos mis males los cogí con un micro en la boca», reza el MC. La idea del revividor de muertos está ahí regularmente para recordar no tanto que se trata literal de un rapero que también es médico, sino de una visión conjunta de la medicina y el rap que permite saber que la idea de rimar sobre samples, no es mera exposición de ritmo, destreza fonética o hedonismo sino ataraxia. Está entonces siempre presente la idea del rap como ejercicio espiritual, como exorcismo, tecnología propia del rapero que es utilizado como máquina de limpieza, de entrenamiento, de preocupación por la persona que está en la voz. Así rapear se vuelve una medicina, una forma de sanarse, acompañarse, situarse en la realidad. Cuidado de sí, podría ser la intención elemental en «El Armador del Sol», aunque eso sí, dándole al MC total libertad a la hora de definir dónde queda la regla para los vicios, dónde para la sanidad. Es como un médico, que le mide la vida y se la receta.

Ciencia

Es interesante cómo la perspectiva médica de 7Lunes le permite no solo navegar en temas relativos a la dieta, el entrenamiento y el deporte, sino también adentrarse en perspectivas un tanto más místicas, donde se avista una figura pragmática, atea y un tanto cientifista en el rapero, que «no cree en lo que la ciencia no explique»; dice que ha visto a Jesucristo, pero a la vez le habla constantemente a la vida que aparece ante él a toda hora, como ante un místico un poco borracho que la combate. Sucede algo similar con la idea de la mujer en sus letras, que aparece para el amor y el desamor, pero también como símbolo de determinados encuentros de L7L con la vida.

Uno y Dos

Admirable que dos voces puedan reconocer su raíz en la materia. Es fascinante el hecho de poder trazar rutas al pasado, donde yace lo que nos engendra, a lo que debemos el hecho de estar acá. Serán ellos parte de la cadena de la vida, pero algo más que eso: el punto donde nace quien canta, espacio donde se conjura el ser que da lugar a la existencia. Quien da la vida ha de ser fundamental para quien vive. Por ende rapearle a los padres será el gesto definitivo de amor con aquello que nos da la vida, que son ellos, pero en el caso de L7L y Vic Deal, es también en el rap mismo y a través de éste.

Skills and timing

La ciencia, el deporte, la consciencia de la patria y el cuidado de sí se entrelazan en el rap del Armador del Sol, donde Luis7Lunes y Vic Deal se sitúan con fuerza en la máquina general: se entrelazan en matemática, calculo y precisión dentro del rap. Skills and timing, menciona el rapero, como si además de habilidades y métrica estuviese hablando de la presencia de ambas, sugiriendo el rapeo como una forma de combatir el tiempo, la duración propia en el vivir, y su detención, inminente en cualquier vivo. Entonces la competición es con el sí mismo en su duración, donde se va tras esa propia temporalidad. «El Armador del Sol» expone una forma de estar, de transcurrir, de atender a la propia presencia de uno en el mundo. Qué come, qué dice, cómo entrena el cuerpo, y cómo la mente. Cómo atiende a la rima, a la voz, a los que adentro gritan, a los que afuera miran. Cómo jugar si es la vida el combate, cómo armarla si es el sol la pelota.

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