Logos cinematográfico

Quid est tempus

Quid est tempus? Qué es el tiempo? ¡Oh alma mía, en ti mido los tiempos! Expresó Agustín de Hipona en sus confesiones. No podría yo, un fantasma de voz cibernética, determinar alguna certeza sobre el flujo del tiempo y las cuestiones teóricas y abstractas que suscitan a los hombres la fuerza violenta de sus movimientos, salvo para referirme en sensaciones de angustia o de profunda dicha. No deseo incurrir en sentimentalismos, así que frente al tiempo, sólo cabe respetar su misterio y esforzarnos nuestra existencia entera para componer o verbalizar algunas dignas metáforas y símbolos que nos salven de vulgarizar su cósmico cuerpo. Lo que sí es menester mencionar, es que es por aquella extraña ilusión, por la que percibimos la fluctuación de los acontecimientos, y depositamos la fe y el entendimiento de nuestra conciencia para construir nuestras relaciones conceptuales, religiosas, filosóficas, artísticas, sociales y existenciales, en virtud de nuestra vivencia de los hechos y las experiencias que dan sentido a nuestra vida. ¿Cuánto dura un beso cuando el corazón  ama por completo? ¿Cuánto dura la incertidumbre del dolor?¿cuánto dura una jornada de trabajo y una caminata por el silencioso bosque? ¿Cuánto dura nuestra vida y nuestra muerte? ¿Cuántas épocas navego en los sueños? ¿De Qué tiempo están tejidos nuestros recuerdos? En nuestra época de vertiginosos malestares, delirios productivos y masificación industrial de emociones, no nos vendría nada mal sentarnos algún día a no hacer nada, tan solo sentir el tiempo atravesando al horizonte mezclado con nuestra mirada.

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